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martes, 29 de mayo de 2012

Quiropraxia

La quiropraxia suma adeptos, pero advierten sobre sus riesgos

Es una técnica que asegura curar diversas afecciones mediante la correcta alineación de la columna vertebral. Fuerte en Europa y los EE UU, se expande en el país, pero recientes estudios previenen sobre sus posibles efectos nocivos.

Cansancio, estrés, fatiga y muchas de afecciones cotidianas tendrían su origen en una incorrecta alineación de la columna vertebral, el lugar donde se ubica el sistema nervioso central, que controla y coordina el resto de los otros órganos. Con esta máxima, que de modo sintético explica que el eje del cuerpo es la columna vertebral, la quiropraxia se ha convertido en una de las especialidades de la medicina alternativa de mayor crecimiento en los últimos años, no sólo en la Argentina sino también a nivel mundial.
La Asociación Quiropráctica Argentina (AQA) y la Fundación Quiropráctica Argentina (FQA) estiman que unas 3000 personas por día reciben cuidados quiroprácticos en 18 provincias argentinas, donde atienden los 150 quiroprácticos, todos con formación universitaria previa en medicina, registrados en ambas instituciones.

Precisamente en la formación parece residir buena parte del éxito o no de estos tratamientos. Un reciente estudio difundido por la cadena británica BBC señaló que abundan los “aficionados” que promueven esta práctica, con efectos nocivos (ver recuadro). De acuerdo a ese informe, “la manipulación de la columna vertebral que se lleva a cabo durante la quiropráctica puede dañar las arterias que abastecen al cerebro”, con graves consecuencias.
Diferenciándose de la medicina alopática, los quiroprácticos afirman que su paradigma es el de la prevención. “Si uno entiende que una subluxación, la condición en la cual una vértebra ha perdido su ubicación en una distancia suficiente como para generar una compresión nerviosa, afecta a un nervio determinado, afectará también a un determinado órgano o sistema. Al liberar esa presión, este funcionará en mejor calidad. Nuestro funcionamiento depende de la máxima integración neurológica posible, y de este funcionamiento se encarga la quiropraxia, la única técnica que puede remover esa obstrucción naturalmente”, explica a Tiempo Argentino el licenciado Marcelo Barroso.
“El sistema nervioso esta formado principalmente por el cerebro, que es el centro de control del organismo, y una red de distribución formada por una médula espinal, 48 nervios principales, numerosos nervios secundarios y sus ramificaciones que van a todas partes del cuerpo. Cuando hay alguna interferencia, se produce el mal funcionamiento de un órgano, tejido o célula, lo que provoca síntomas que afectan al 90% de los seres humanos: cansancio, dolores, mareos, vértigo, enfermedades y otras afecciones”, detalla a este diario el doctor en quiropraxia Diego Mellino, graduado en la Universidad de Atlanta y fundador y director de La Clínica de la Columna.

Según los quiroprácticos, no solo las malas posturas y los impactos traumáticos repercuten directamente sobre las vértebras. También el dormir boca abajo, la mala alimentación, el consumo abusivo de medicamentos, el tabaquismo, el alcoholismo, la contaminación ambiental y el estrés emocional.  En el 80% de los seres humanos, la primera subluxación vertebral se produce en el momento del parto, por la gran presión ejercida en las cervicales. Además, destacan que una persona experimenta, desde el nacimiento hasta los cinco años, 2500 caídas en promedio, lo cual, afirman, vuelve imposible que un niño de esa edad no padezca una subluxación vertebral y necesite una corrección de su columna.
“La quiropraxia no tiene riesgos ni contraindicaciones. Todo depende de que el profesional esté capacitado para hacer un buen trabajo, como en toda profesión. La sensación posterior al ajuste es de conexión total con el organismo, mayor capacidad de respiración y gran calma”, describen Barroso y Mellino, y advierten que la quiropraxia se enseña como una carrera universitaria, principalmente en Europa y los Estados Unidos, y que tiene una duración de siete años. En la Argentina, médicos y kinesiólogos realizan posgrados.
En las antípodas se ubican informes como el de la BBC. Sin embargo, y pese a los cuestionamientos, la quiropraxia está muy difundida entre europeos y estadounidenses desde 1930. La primera facultad se fundó en los Estados Unidos en 1897, desde 1974 existe la Life University, en Georgia, la de mayor prestigio académico en el mundo. Actualmente hay en ese país más de 10 mil profesionales que atienden a 20 millones de pacientes por año.

“En general, los pacientes vienen por dolores que sienten en diversas zonas del cuerpo: en el cuello, migrañas, ciática, en la espalda, en la zona lumbar, por artritis... Aunque la causa del dolor está en la columna, el dolor puede sentirse en cualquier parte. También el cansancio, el bajo rendimiento físico y hasta las enfermedades respiratorias motivan la consulta; y muchos llegan cansados de depender, por ejemplo, de un medicamento para poder vivir normalmente”, refieren los doctores.
Aseguran que los ajustes quiroprácticos liberan al sistema nervioso de interferencias y que así se consigue mejorar la red de comunicación de todo el organismo: cada órgano, cada músculo, cada célula puede realizar entonces su función correctamente. Según el descubridor de la quiropraxia, doctor B. J. Palmer, “el origen de todos los problemas de salud que no sean congénitos proviene de factores externos, principalmente la incorrecta alineación de la columna vertebral”.  <

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