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sábado, 18 de febrero de 2012

BAILANDO AL COMPÁS DE LA INTEGRACIÓN

LOS RENGOS DEL BAJO, UNA MURGA QUE FORMAN PERSONAS CON DISTINTAS DISCAPACIDADES

 

Bailando al compás de la integración

Van por los barrios de la Ciudad, pero ya actuaron en varias provincias y en países de América. La agrupación artística creada por la Asociación para Espina Bífida e Hidrocefalia busca brindar una oportunidad para la integración social.

Vestidos de atuendos verdes y blancos –frac, pantalón, guantes y grandes galeras multicolores–, los integrantes de la murga popular Los Rengos del Bajo acaban de transitar las calles del barrio porteño de Núñez enseñando que, más allá de las dificultades, todo es posible. La agrupación artística creada por la Asociación para Espina Bífida e Hidrocefalia (Apebi), que nuclea a personas que padecen mielomeningocele y otras patologías neuromotrices, recorre diferentes puntos del país con el objetivo de fomentar la integración social.
Los jóvenes de la murga junto a los voluntarios que la conforman se concentraron en la calle Ramallo en su esquina con Vuelta de Obligado, en Núñez, para comenzar con un desfile que culminaría a 200 metros.
Los gestos de alegría de Los Rengos del Bajo se plasmaron en sus rostros cuando sonó el silbato. El show de la primera murga integradora de Latinoamérica comenzaba.
Al ritmo del sonido característico del bombo con platillo y los redoblantes, los 70 integrantes de la murga hicieron su entrada con un desfile. Luego llegó el turno de la llamada “ronda de habilidades”, momento en el cual todos mostraron lo aprendido en los ensayos. Muchos de ellos, subidos a sus sillas de ruedas, se cruzaban con sus compañeros en medio de la calle.

Quienes no presentaban dificultades en su caminar se animaban a saltar, a tirar patadas y a realizar contorsiones, que coincidían en tierra con cada compás del bombo.
En un improvisado escenario, Roberto Del Gaudio, director de la murga Los Rengos del Bajo, dijo que se sienten “orgullosos de participar de una gran fiesta, donde la integración logra derribar las barreras de todas las personas discapacitadas”. El desfile de retirada murguero se realizó con el mismo baile con el que ingresaron.
En diálogo con Página/12, Del Gaudio comentó que esta agrupación artística “es muy especial”. “Es una murga que cura el corazón y la mente. Habilita y rehabilita a los chicos que anteriormente no realizaban actividades, los integra y los ayuda a encontrar amigos.”
Asimismo, explicó que “en el grupo confluyen diversas patologías: chicos con mielomeningocele (el tipo más común de espina bífida, un defecto en el sistema nervioso central, causado por la alteración de una vértebra que afecta a la médula y a sus envolturas), no videntes, cuadripléjicos y chicos con problemas mentales, a quienes buscamos darles una mejor calidad de vida”.
“A los jóvenes les enseñamos una coreografía, pero ellos la desarrollan de acuerdo con lo que sienten en el momento del baile. Ahí está la misión cumplida”, señaló Del Gaudio.
Por su parte, Leandro, uno de los jóvenes discapacitados que conforma la murga, expresó: “Pienso que si hay cosas lindas en la vida, te llevás todo. Estoy muy contento de formar parte de este grupo porque me alegra el corazón”.
Más allá de sus capacidades o limitaciones, cada una de las personas que forma parte de Los Rengos del Bajo comparte el gusto por la música, la diversión de los ensayos y el éxtasis de los aplausos que arrancan del público en cada actuación. “Nos esforzamos para brindarle un buen espectáculo a la gente para que pase un lindo momento”, dijo José, otro de los integrantes con capacidades diferentes de la agrupación artística.

Los Rengos del Bajo levantan permanentemente su estandarte de lucha por los derechos de las personas en situación de vulnerabilidad, pelean a través de la cultura por la equiparación de oportunidades. “Hace cuatro años que soy voluntario de la murga. Ver la alegría de los chicos bailando es lo que me empuja a seguir adelante y a no abandonar esta propuesta integradora”, expresó Roberto Cao, uno de los voluntarios.
La iniciativa creada hace 12 años por Apebi lleva realizadas más de 500 actuaciones. Entre ellas se cuentan los carnavales de Gualeguaychú, de la ciudad de Buenos Aires, de las provincias de San Luis, de Misiones y de San Juan. En 2008 realizó una actuación histórica en el Senado de la Nación, como cierre de las 2º Jornadas Nacionales y primeras del Cono Sur sobre “Defectos del cierre del tubo neural”.
Las próximas presentaciones de Los Rengos del Bajo serán hoy a partir de las 21 en los barrios porteños de Coghlan y Villa Pueyrredón. En tanto, el lunes actuarán en Vicente López y en los barrios de Villa Crespo y del Abasto, mientras que culminarán con sus presentaciones el próximo martes, en el barrio de Saavedra.

Informe: Sabrina Améndola.